¿Te interesa invertir en bolsa pero no sabes por dónde empezar? Hay algunas cosas que deberías saber antes de empezar. Uno de los conceptos más fundamentales de la inversión en bolsa es comprender cuáles son los instrumentos de inversión o valores negociables que tienes a tu disposición. En este artículo explicaremos qué son los valores negociables, cómo funcionan y te daremos consejos para invertir en bolsa.
¿Qué son los valores negociables?
Los valores negociables, también conocidos como instrumentos de inversión, son activos financieros que los inversores pueden comprar, vender e intercambiar en los mercados públicos. Cuando inviertes en bolsa, generalmente inviertes en acciones, bonos, fondos de inversión o fondos cotizados (ETF). Cada uno de estos instrumentos de inversión tiene sus propias características y riesgos, así como diferentes implicaciones fiscales.
Acciones
Las acciones son probablemente el instrumento de inversión más conocido y fácil de entender. Una acción representa una participación en la propiedad de una empresa y suele comprarse a la empresa o a otro inversor en la bolsa. Cuando compras una acción, la empresa se compromete a pagarte una parte de sus beneficios o dividendos anualmente. Invertir en acciones puede ser muy rentable, pero también muy arriesgado, ya que son los instrumentos de inversión más volátiles.


Bonos
Los bonos son una forma de instrumento de deuda que puede comprarse y venderse en mercados públicos al igual que las acciones. Cuando inviertes en un bono, esencialmente estás financiando una empresa o entidad gubernamental. La empresa o entidad gubernamental se compromete a pagarte intereses periódicos y a reembolsarte el principal al vencimiento. En general, los bonos se consideran una inversión menos arriesgada que las acciones, pero los rendimientos suelen ser menores.
Fondos de inversión
Los fondos de inversión son vehículos de inversión que agrupan el dinero de varios inversores para comprar una variedad de valores, incluidas acciones, bonos y otros activos. Los fondos de inversión están gestionados por gestores de inversiones profesionales que toman decisiones de inversión en nombre de los inversores. Al invertir en un fondo de inversión, puedes diversificar tu inversión entre una amplia gama de valores sin tener que dedicar todo tu tiempo a gestionar tu inversión.
Fondos cotizados en bolsa (ETF)
Los fondos cotizados en bolsa (ETF) son vehículos de inversión similares a los fondos de inversión, con la principal diferencia de que los ETF cotizan en bolsa. Los ETF son una opción popular para los inversores que quieren entrar en el mercado bursátil con menos riesgo y comisiones más bajas. En general, los ETF son más baratos de gestionar que los fondos de inversión y ofrecen las mismas ventajas de diversificación sin tener que elegir acciones individuales.
Consejos para invertir en bolsa
Una vez que entiendas qué son los valores negociables, puedes considerar algunos consejos para invertir en bolsa. La primera regla general es invertir sólo el dinero que puedas permitirte perder. La bolsa es muy volátil y es importante tener una perspectiva a largo plazo para gestionar el riesgo.
Otro consejo importante es invertir siempre en una cartera diversificada de instrumentos de inversión. Esto significa que deberías invertir tu dinero en una variedad de acciones, bonos, fondos de inversión y ETF para estar protegido frente a las pérdidas de una inversión. Además, cuantos más instrumentos de inversión poseas, más posibilidades tendrás de obtener rendimientos de las distintas tendencias del mercado.
También es importante estar al tanto de las noticias financieras y vigilar las posiciones de tus inversiones. Los inversores de éxito son aquellos que son capaces de tomar decisiones informadas basándose en información y análisis.
Caso práctico: el mismo dinero en un fondo activo y en uno indexado
Los datos
De todos los instrumentos que hemos repasado, los fondos son donde la diferencia de coste es más fácil de ver, porque el gasto viene publicado en el folleto. Dos personas aportan 200 € al mes durante veinticinco años a productos que invierten en lo mismo, renta variable global, con idéntica rentabilidad bruta del 6 %.
- Aportación200 € al mes durante 25 años
- Rentabilidad bruta6 % anual
- Fondo de gestión activa1,85 % de gastos corrientes
- Fondo indexado0,25 % de gastos corrientes
La cuenta
200 € × 300 meses = 60.000 €.Sin comisiones:
135.258 €.Fondo activo al 1,85 %:
103.920 €.Fondo indexado al 0,25 %:
130.448 €.
26.528 € de diferencia, sin que ninguno de los dos gestores haya acertado o fallado más que el otro. El fondo activo se lleva el 41,6 % de todo lo que se ganó. Para justificar ese coste tendría que batir al índice en más de 1,6 puntos cada año durante veinticinco años seguidos, algo que muy pocos consiguen de forma sostenida.
Resultado: el dato que hay que buscar en el folleto se llama gastos corrientes o TER, y resume todas las comisiones recurrentes en un solo número. Compáralo antes que la rentabilidad pasada, que no se repite, mientras que la comisión sí.
Prueba con tus propias cifras:
Cuánto se llevan las comisiones
Medio punto de comisión parece poco. En veinte años no lo es. Míralo con tus cifras.
La comisión anual es la suma de todas las recurrentes: gestión, depositaría y custodia. Vienen separadas en el folleto, y sumadas en el TER o gastos corrientes.
En resumen
Invertir en bolsa puede ser una forma estupenda de aumentar tu riqueza, pero es importante conocer bien qué instrumentos de inversión tienes a tu disposición y cómo funcionan. En este artículo hemos explicado qué son los valores negociables y te hemos dado consejos para invertir en bolsa. Si sigues estos consejos, podrás aumentar tus posibilidades de realizar inversiones con éxito.