Tienes unos ahorros parados en la cuenta corriente y sabes que ahí están perdiendo valor con la inflación. Pero al buscar alternativas aparecen tres nombres que suenan parecidos y no lo son: cuenta remunerada, depósito a plazo y Letras del Tesoro.
No existe «la mejor» de las tres. Existe la más adecuada para cada dinero concreto, según cuándo lo vas a necesitar. En esta guía comparamos las tres con criterios claros y te damos un método para decidir en cinco minutos.
Lo primero: la pregunta que lo decide todo
Antes de comparar rentabilidades, responde a una sola pregunta: ¿cuándo voy a necesitar este dinero?
- Puede que mañana (fondo de emergencia) → necesitas disponibilidad inmediata.
- En unos meses (una compra prevista, impuestos) → puedes inmovilizarlo un poco.
- En uno o dos años → puedes buscar algo más de rentabilidad.
La liquidez —poder sacar el dinero cuando quieras— es lo que realmente diferencia a estos tres productos. La rentabilidad viene después.
Cuenta remunerada: liquidez total
Qué es: una cuenta corriente que paga intereses por el saldo que mantienes.
Ventajas: dispones del dinero en cualquier momento, sin penalización. Suele domiciliarse como una cuenta normal.
Inconvenientes: muchas entidades condicionan el interés a requisitos (domiciliar nómina, un número de recibos) o lo aplican solo hasta cierto saldo. Además, el tipo puede cambiar cuando la entidad decida: no está garantizado en el tiempo.
Protección: cubierta por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad.
Ideal para: tu fondo de emergencia y el dinero del día a día.

Depósito a plazo fijo: rentabilidad conocida a cambio de inmovilizar
Qué es: entregas una cantidad durante un plazo pactado (3, 6, 12, 24 meses) a cambio de un interés fijo conocido de antemano.
Ventajas: sabes exactamente cuánto vas a cobrar y cuándo. Sin sorpresas ni variaciones.
Inconvenientes: el dinero queda inmovilizado. Si necesitas cancelarlo antes, muchos depósitos aplican una penalización que puede comerse buena parte de los intereses generados.
Protección: también cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad.
Ideal para: dinero que sabes con certeza que no vas a tocar durante el plazo elegido.
Letras del Tesoro: prestarle al Estado
Qué es: deuda pública española a corto plazo (3, 6, 9 o 12 meses). Se compran con descuento: pagas menos de lo que recibirás al vencimiento, y esa diferencia es tu rentabilidad.
Ventajas: están respaldadas por el Estado, que es el emisor de mayor solvencia del país. No dependen de la política comercial de ningún banco.
Inconvenientes: hay que comprarlas en las subastas (a través del Banco de España, tu banco o un bróker), lo que implica un pequeño trámite. Si necesitas el dinero antes del vencimiento, tendrías que venderlas en el mercado secundario al precio que haya en ese momento, que puede ser mayor o menor.
Protección: no las cubre el Fondo de Garantía de Depósitos porque no son un depósito bancario: su garantía es el propio Estado.
Ideal para: importes que no necesitarás durante meses y para quien prefiera no depender de un banco.
Comparativa rápida
| Cuenta remunerada | Depósito a plazo | Letras del Tesoro | |
|---|---|---|---|
| Disponibilidad | Inmediata | Al vencimiento (o con penalización) | Al vencimiento (o vendiendo en mercado) |
| Rentabilidad conocida | No, puede cambiar | Sí, fijada al contratar | Sí, fijada en la subasta |
| Requisitos | Frecuentes (nómina, recibos) | Importe mínimo | Trámite de compra |
| Garantía | FGD 100.000 € | FGD 100.000 € | Estado español |
| Mejor para | Fondo de emergencia | Dinero que no tocarás | Ahorro a meses vista |
Un detalle que casi nadie tiene en cuenta: los impuestos
Los rendimientos de los tres productos tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro del IRPF. Es decir: la rentabilidad que ves anunciada es bruta, y Hacienda se llevará su parte.
Al comparar ofertas, compara siempre en las mismas condiciones y recuerda que lo que acabará en tu bolsillo será algo menos de lo anunciado. Esto afecta por igual a los tres, así que no cambia cuál conviene, pero sí las expectativas.
El método en 3 pasos para decidir
- Separa tu fondo de emergencia (3-6 meses de gastos) y déjalo en una cuenta remunerada. Ese dinero se prioriza por disponibilidad, no por rentabilidad.
- Identifica el dinero con fecha: si sabes que no lo tocarás en 12 meses, un depósito o unas Letras a ese plazo encajan bien.
- El dinero a más de 3-5 años probablemente no debería estar en ninguno de los tres: para ese horizonte tiene más sentido plantear una estrategia de inversión, como explicamos en inversiones seguras para principiantes.
Calcula primero cuánto puedes destinar cada mes a ese colchón:
¿Cuánto puedes ahorrar al mes?
Resta tus gastos a tus ingresos y descubre tu margen real de ahorro.
Errores habituales al elegir
- Perseguir la rentabilidad más alta sin mirar la letra pequeña: muchas ofertas llamativas exigen domiciliar nómina, contratar seguros o solo remuneran los primeros meses.
- Inmovilizar el fondo de emergencia en un depósito. Si surge un imprevisto, la penalización te costará más de lo que ganaste.
- Superar los 100.000 € por entidad sin repartir. Por encima de esa cifra, el Fondo de Garantía ya no cubre.
- Dejarlo todo en la cuenta corriente «por si acaso». Es la opción más cara de todas: la inflación va restando valor cada año en silencio.
Preguntas frecuentes
¿Puedo perder dinero con estos productos?
El riesgo de pérdida del capital es muy bajo en los tres. El riesgo real es distinto: que la rentabilidad no compense la inflación, o que necesites el dinero antes de tiempo y asumas una penalización.
¿Merece la pena cambiar de banco por una mejor cuenta remunerada?
Haz el cálculo antes: multiplica la diferencia de interés por tu saldo real. A veces el aumento es de unos pocos euros al mes y no compensa domiciliar la nómina ni contratar productos vinculados.
¿Cómo compro Letras del Tesoro?
A través de tu banco, un bróker o directamente en el Tesoro Público mediante su servicio de compra online, para el que necesitarás identificación digital. Cada opción tiene sus comisiones: compáralas.
¿Y si tengo más de 100.000 €?
Conviene repartir entre varias entidades para mantener la cobertura del Fondo de Garantía, o combinar con deuda pública.
Conclusión
La decisión no va de encontrar el producto con el número más alto, sino de emparejar cada euro con el momento en que lo necesitarás. Fondo de emergencia siempre líquido; dinero con fecha, en depósito o Letras; y el ahorro de largo plazo, en una estrategia distinta.
Si aún no tienes claro cuánto puedes apartar cada mes, empieza por tu presupuesto personal. Y si arrastras deudas caras, recuerda que amortizarlas suele rentar más que cualquiera de estas tres opciones: compruébalo con nuestro simulador para salir de deudas.
1 comentario en «Dónde poner tus ahorros: cuenta remunerada, depósito o Letras del Tesoro»